Guía didáctica para enseñanza secundaria,  bachillerato

y universidad

La piel dura

L'argent de poche

de François TRUFFAUT

 

© Enrique Martínez-Salanova Sánchez

VOLVER A «GUÍAS DIDÁCTICAS»


El puntero de don Honorato/Bibliografía/Lecturas de cine/Glosario de cine



Presentación de la actividad


El mundo de las aulas

Truffaut realiza en La piel dura un esfuerzo para presentar, no solamente niños, sino también a sus maestros. Hace un contraste manifiesto entre el profesor Richet (Jean-Francoise Stévenin) y la maestra Petit (Chantal Mercier). Richet es agradable y dispuesto, empático con su grupo, flexible con el programa del curso y que sabe dosificar tanto la formación como la información en sus alumnos, se comporta amigablemente sin que por ello se le vaya el orden de las manos. Con este personaje, Truffaut hace un homenaje a quienes encarnan el maestro que se preocupa por sus alumnos, que los conoce y aprecia, que es a veces padre y a veces amigo, un ser humano cálido, que acompaña al alumno en algunos difíciles años de su vida. Al contrario, a la señorita Petit, la presenta como autoritaria e inflexible, a la que preocupa más la tarea y el contenido que los alumnos.

François Truffaut denuncia en esta película la actitud de los adultos que no son capaces de percibir a los niños como personas: o son autoritarios o les ignoran; les inculcan el miedo y también la culpabilidad. En la versión literaria del film, Truffaut escribe: «La piel dura quisiera plantear esta pregunta: ¿Por qué se olvida tan frecuentemente a los niños en las luchas que emprenden los hombres?».

[Una secuencia de la película La piel dura, de Truffaut, señala magistralmente la diferencia entre el mundo de los niños y el de la escuela, la lejanía entre maestros y alumnos. La maestra, mademoiselle Petit, intenta sin ningún éxito que los alumnos reciten un texto de «El Avaro», de Moliére, en el que Harpagnon dice: «¡Al ladrón, al ladrón, al asesino, al criminal…!». Los alumnos, y sobre todo uno de ellos, Bruno, lo recita de memorieta, dando la sensación de que no lo comprende en absoluto. La maestra insiste varias veces, pero todo es inútil, el alumno, recita sin ningún tono, sin inflexiones de voz, sin gestos… La misma maestra lo interpreta con el fin de hacerle comprender cómo se debe hacer, pero ni por esas. Bruno vuelve a comenzar sin entusiasmo, en tono rutinario e inexpresivo; por suerte para él, es interrumpido por un profesor que entra y sale con la maestra de la clase. En ese momento todo cambia. Cuando la maestra hace su salida y Bruno se cerciora de que va hacia el patio, radicalmente se transforma y dice: «Os voy a demostrar cómo lo haría Harpagnon». Bruno da en ese momento una lección de interpretación deslumbrante, magistral, moviéndose por toda la clase, vibrando en su interpretación; un verdadero actor, que no quiso sorprender a su maestra, pues hubiera caído en ridículo ante los demás. En este caso Bruno es el ganador en la escaramuza.] 

Fuente: Enrique Martínez-Salanova Sánchez. Intereses comunes o contienda feroz. La relación entre profesores y alumnos tal y cómo se trata en los medios (1999, marzo). Comunicar.

También en: Lecturas de cine


Hablo de "La piel dura"


Hace años, hacia 1959, cuando finalizaba el rodaje de "Los 400 golpes". conocí a Truffaut, en París, de la mano de un profesor buen amigo suyo. Tuvimos encuentros, alguna comida rápida y algunos paseos por lugares de rodaje. Más tarde, en 1962, François Truffaut, a un amigo mío, Pedro Castro, y a mí, nos presentó a Agnès Varda, que acababa de filmar "Cleo de 5 a 7", y la vimos filmando un cortometraje en plena calle de París, cerca de Montmartre, no sé su título, pero sí el impacto que nos causó.

Esta película la vi muchos años después, cundo yo llevaba muchos años en el mundo de la docencia y del cine. Me causó un gran impacto, y la he paseado por mis clases de pedagogía, de infancia marginal y la he propuesto para temas ligados a los derechos Humanos.

Algo que me llamó mucho la atención, cuando trabajé con niños marginales, le sucede al niño protagonista de esta película, Julien, cuyo sufrimiento es invisible para la sociedad. El cine de Truffautt desvela en sus historia estos sufrimientos, heridas, y cicatrices, físicas y morales. Con delicadeza y sensibilidad presenta la vida cotidiana de varios niños de infancias felices a pesar de sus problemas, carencias y traumas en sus vidas, niños que se enfrentan por primera vez a algo parecido al amor, a la muerte, niños que juegan, que hacen travesuras, que aprenden, que recitan, que sufren en silencio.

 


La primera lección del maestro


La primera lección que el maestro (Profesor François Richet) de La piel dura imparte a sus alumnos. Se puede interpretar  que habla, en boca del propio Truffaut:

«Quería deciros que si elegí el oficio de maestro fue porque guardo un mal recuerdo de mi juventud y porque no me gusta la forma en que se trata a los niños. La vida no es fácil, es dura, y es importante que aprendáis a endureceros para que podáis enfrentaros a ella, ojo, endureceros no ser insensibles. Por una especie de extraño equilibrio, aquéllos que tuvieron una infancia difícil están generalmente mejor dotados para enfrentarse a la vida adulta que aquellos otros que disfrutaron de protección o de un exceso de cariño. Es una especie de ley de compensación. Más adelante tendréis hijos, y yo espero que vosotros los queráis y que ellos os quieran. En realidad, ellos os querrán si vosotros los queréis. Si no, traspasarán su amor o su afecto, su ternura, a otras personas o a otras cosas. Porque la vida está hecha de ese modo: no podemos vivir sin querer y ser queridos».


La piel dura, L'Argent de Poche

Francia. 1976. 101 min. Color.

Director: François Truffaut.

Intérpretes:

Jean-François Stévenin (Jean-François Richet), Chantal Mercier (Chantal Petit), Virginie Thévenet (Lydie Richet), Geory Desmouceaux (Patrick Desmouceaux), Philippe Goldman (Julien Leclou), Claudio et Franck Deluca (Mathieu et Franck Deluca), Richard Golfier (Richard Golfier), Laurent Devlaeminck (Laurent Riffle), Bruno Staab (Bruno Rouillard), Sébastien Marc (Oscar Doinel), Sylvie Grézel (Sylvie), Pascale Bruchon (Martine), Corinne Boucart (Corinne), Eva Truffaut (Patricia), Laura Truffaut (Madeleine Doinel), Marcel Berbert (director), Vincent Touly (conserje).  Los habitantes de Thiers (Puy-de-Dôme). Con la participación de François Truffaut (el padre de Martine).

Sinopsis: El mundo de los niños ha sido fuente de inspiración para Truffaut, en numerosas ocasiones. Su ingenio, imaginación, vulnerabilidad y fuerza, vuelven a quedar reflejados en esta deliciosa historia que aúna drama, comedia y fantasía. Las experiencias de un grupo de niños, de diferentes edades y situaciones familiares, todos ellos de la pequeña ciudad de Thiers, Francia. Patrick vive con su padre inválido, tan sólo quiere encontrar el amor y pronto recibirá su primer beso. Julien vive en un hogar desbaratado, su madre, alcohólica, lo maltrata, el director del colegio lo califica de "caso especial" y termina convertido en ladrón, mentiroso y delincuente. Es en definitiva, un superviviente. Alrededor de estos dos personajes gira la vida de otros tantos niños, de los que se irán conociendo sus historias.

Se nota la mirada de Truffaut, quería, entendía y respetaba a los niños. Truffaut habla a través del profesor Richet en un largo monólogo donde describe la importancia de que los niños vivan una buena infancia, para que puedan enfrentarse a una vida complicada. Es necesario endurecerse (de ahí el título de la película en su versión en castellano)  y enfrentarse a los conflictos, al mismo tiempo que se vive, se es feliz y sensible a los problemas.

Reflexiones sobre los niños y el cine

En relación con su importancia en la vida real, el niño desempeña un papel ínfimo en el cine. Por supuesto, existen varias películas en las que aparecen niños, pero hay pocas películas sobre niños. ¿Por qué? Sencillamente porque no hay estrellas de cine de su edad. Como las películas comerciales se basan en la exhibición de las estrellas, al niño sólo se le puede utilizar como algo secundario, al margen de la acción y a menudo de forma decorativa.

Sin embargo, en el pasado hubo, en Hollywood, estrellas infantiles que el público adoraba encontrar película tras película en una serie de aventuras; pero, en mi opinión, estas películas, que muchas veces eran excelentes y ofrecían diversión de calidad, no podían enriquecer nuestros conocimientos de la infancia e incluso corrían el riesgo de dar al público una idea falsa de la infancia; normalmente eran irreales, puesto que estaban dirigidas a un público juvenil al que se quería llenar de optimismo.

En algunas películas el niño se ve traicionado por un vicio de forma del guión, es decir, se le arrincona en beneficio de un elemento considerado poético de entrada, un objeto, a veces un animal. Como los niños ya traen automáticamente consigo la poesía, creo que se ha de evitar introducir elementos poéticos en una película infantil, para que la poesía nazca de sí misma, como algo más, como un resultado y no como un medio, ni incluso como un objetivo que alcanzar.

Le Courier de l'Unesco, numero especial Niños. 6 de febrero de 1975


 

«Finalmente -y ésta es evidentemente la razón de ser de La piel dura- yo no me canso de rodar con niños».

(La piel dura, prólogo, 1975)


François Truffaut. Biografía. (París, 1932-1984)


Tomado de https://es.wikipedia.org/wiki/Fran%C3%A7ois_Truffaut

François Truffaut fue un director, crítico y actor francés. Fue uno de los iniciadores del movimiento llamado la Nouvelle vague, si bien luego evolucionó de un modo muy personal.

Sus padres, Roland Truffaut y Jeanine de Montferrand, se despreocuparon de él, y fue atendido por sus abuelos maternos hasta los diez años. Estudió en la escuela de la rue Clauzel y en el liceo Rollin, aunque nunca fue un alumno ejemplar. A partir de 1939, Truffaut, que era un lector apasionado de literatura, también se pasaba la vida en el cine, a veces durante las horas en las que debería estar en clase (destacó pronto a Renoir, Rossellini, Hitchcock, Vigo, Buñuel, Bresson, Welles, N. Ray, K. Vidor, Ophuls, Sternberg, Stroheim).

Desde 1946, una vez que dejó sus estudios, sobrevivió con pequeños trabajos, como mozo de almacén, y fundó un cine-club en 1947, pero algunos problemas económicos (el alquiler de películas le condujo al impago por fracaso) hacen que sea enviado por su padre adoptivo a un correccional en Villejuif, del que fue sacado por André Bazin, que conoció en ese trabajo de divulgación cinematográfica.

Gracias de nuevo al crítico de cine André Bazin, su referencia vital, François Truffaut empieza a trabajar en Travail et Culture. Escribe sus primeros artículos desde 1950. Tras alistarse en el ejército, se le envía a Alemania, pero deserta y pasa por la prisión militar; es liberado por Bazin, alegando inestabilidad de carácter. A continuación publica críticas en los Cahiers du cinéma en 1953, hasta 1959, lo hace en Le Parisienne, en Arts, Radio, Cinéma y Le Bulletin de Paris.

En 1956, Truffaut fue ayudante de dirección de Roberto Rossellini. En 1958, rodó Los cuatrocientos golpes, que servirá de carta de presentación al mundo del movimiento de la Nouvelle vague, que encabeza junto a Claude Chabrol, Éric Rohmer, Jean-Luc Godard, Alain Resnais o Jacques Rivette. Tendrá un éxito espectacular (Cannes, Acapulco, Fémina de Bélgica, Crítica de Nueva York, el Meliès, el Laurel de David Selznick, Valladolid).7?

Aparece ya una característica de Truffaut, su preocupación por la infancia, tan conflictiva en su caso, y por los más desamparados; e irá desde su primer largo Los cuatrocientos golpes (documento que radiografía autobiográficamente la realidad francesa tras la 2.ª Guerra Mundial), pasando por la revisión de las teorías de Jean-Jacques Rousseau en El pequeño salvaje, hasta la sensibilidad que demuestra en la visión que un adulto puede llegar a tener de los niños y su mundo acometida en La piel dura.


Discurso del profesor Richet en La piel dura 


“Quería deciros que si elegí el oficio de maestro fue porque guardo un mal recuerdo de mi juventud y porque no me gusta la forma en que se trata a los niños. La vida no es fácil, es dura, y es importante que aprendáis a endureceros para que podáis enfrentaros a ella, ojo, endureceros no ser insensibles”. El que habla es el profesor Richet en La piel dura de François Truffaut. Pero no es un profesor heroico. Es un hombre normal y corriente que va todos los días a la escuela de una pequeña población francesa, Thiers. No se le presenta como un profesor sufridor que es finalmente adorado por todos los alumnos. Él es un profesional que trabaja y ama su trabajo. Y que tiene muy clara su función como docente y sobre todo respeta a los niños… y les prepara para la vida.


Escena para recordar


El profesor se dirige a los alumnos después de que Julien es llevado con la gente de la asistencia pública.

Profesor:

"Sé que todos estamos pensando en Julien Leclou. Lo leyeron en los periódicos, oyeron a sus padres hablar de eso entre ellos o con ustedes. Antes de que nos vayamos de vacaciones quiero hablarles de Julien. Para empezar no sé mucho más que ustedes ignoren pero les diré lo que pienso. Como me siento. Primero, la beneficencia pública cuidará de Julien. Lo colocarán con alguna familia. Y les aseguró que a donde vaya, estará mejor que con su familia que lo maltrataba tanto, donde en sus propias palabras: «lo golpeaban». Su madre perderá sus derechos maternales. Para Julien, pasarán muchos años antes de que esté en libertad de ir y venir a donde quiera. El caso de Julien es tan terrible que no podemos evitar el comparar nuestras vidas con la suya. Mi infancia no fue tan trágica pero créanme estaba ansioso por crecer. Me daba cuenta que los adultos tenían todos los derechos. Son dueños de si mismos, pueden vivir sus vidas como quieran. Un adulto que no es feliz puede comenzar su vida en otra parte, desde cero. Pero un niño que no es feliz esta condenado a la impotencia. Sabe que es infeliz pero no puede expresar esa infelicidad con palabras y lo que es peor algo dentro de él le impide poder dudar de sus padres o de los que lo hacen sufrir. Si un niño no es amado y sufre, él cree que es culpable y ¡Eso es lo terrible! De todas las injusticias de la humanidad .. la injusticia hacia los niños es la peor, la más despreciable. La vida no siempre es justa y nunca lo será .


El avaro. (MOLIERE): ACTO IV, ESCENA 7 (Harpagon)

Uno de los alumnos representa exageradamente a Harpagón en el aula cuando sale la maestra.

HARPAGÓN. (Llega gritando desde el jardín y sin sombrero.) ¡Al ladrón! ¡Al ladrón! ¡Al ladrón! ¡Al asesino! ¡Al criminal! ¡Justicia, justo Cielo! ¡Estoy perdido! ¡Asesinado! ¡Me han cortado el cuello! ¡Me han robado mi dinero! ¿Quién podrá ser? ¿Qué ha sido de él? ¿Dónde está? ¿Dónde se esconde? ¿Qué haré para encontrarlo? ¿Adónde correr? ¿Adónde no correr? ¿No está ahí? ¿No está ahí? ¿Quién es? ¡Detente! ¡Devuélveme mi dinero, bandido!… (A sí mismo, cogiéndose del brazo.) ¡Ah, soy yo!

Chantal Petit (profesora Petit) tomando la lección de literatura a los niños. Hoy toca aprender "El avaro"


Estudio de los personajes


Patrick tiene a su padre inválido y sueña con su primer beso y Julien vive en un hogar pobre y desestabilizado con una madre alcohólica que lo maltrata. Alrededor de estos dos personajes gira la vida de otros niños de una pequeña escuela francesa de provincias cuyas historias se irán conociendo durante el verano de 1976.

 

Julien Leclou: centro de la historia, estudio de un caso social


Al comienzo

- ¿Dónde vives?

- en los Mureaux

- ¡No hay casas allí!

- Por supuesto, sí hay casas, ¡yo vivo allí!

Al final

- ¿Qué está pasando allí? pregunta la enfermera.

- ¡Es Leclou quien no quiere desvestirse! Los niños responden.

 Al final de la película, Julien Leclou se ve obligado a desvestirse, para pasar el examen médico de su escuela. El abuso, las cicatrices, del que él es la víctima aparece abiertamente y la película cambia a su desenlace, tanto narrativo como moral.

Descripción física

Orígenes sociales: comparación del hábitat ...

Carácter marginal: su comportamiento, cómo enmascara sus problemas, crisis con su madre.

Origen del abuso


Patrick: descripción de la adolescencia


Patrick es un niño soñador, que busca enamorarse, trata de llenar la ausencia de la madre y la situación de un padre enfermo que no puede cuidarle.

Identificar las escenas que describen su personalidad, su origen social.

Es un soñador y está enamorado de la madre de su amigo, Laurent. Incluso le lleva flores, aunque la señora Riffle siempre le pide que le dé las gracias a su padre.


FRANCOIS TRUFFAUT: ARGENT DE POCHE


Preguntas generales

1. Resume brevemente el episodio de la caída desde el tercer piso de Gregory.

2. Según la Sra. Richet (la esposa del maestro), los niños están "en estado de gracia". Explique este juicio, según el episodio de Gregory.

3. Julien Leclou, tiene problemas familiares ¿Cuál es su situación familiar, exactamente? ¿Cómo reacciona él ante su familia? ¿Podemos pedirle cuentas por sus acciones? Explicar.

4. ¿Recuerdas un error que cometiste cuando eras pequeño? ¿Cuál fue la reacción de tus padres?

5. Los niños a menudo están expuestos al peligro, como vemos en la película. Discutir los peligros de la infancia. Da ejemplos de la película, tu vida o tus experiencias.

6. Adolescente, ¿enfrentaste a tus padres? Describe la situación. ¿Quién ganó, tú o tus padres? Explicar.

7. Cuando eras pequeño, ¿recibiste dinero de bolsillo, la paga? Que estabas haciendo En la escuela secundaria, ¿trabajaste para ganar más? Si es así, ¿qué estabas haciendo? ¿Crees que deberíamos pedir a los adolescentes que trabajen por su dinero de bolsillo? ¿Por qué o por qué no?

8. Hacia el final de la película, Patrick no besa a la chica que está a su lado en el cine. Piensa en una situación en la que no querías hacer algo que otros hicieron. Explica esta situación. ¿Que hicistes? ¿Te has resistido? ¿Te has arrepentido?

9. Piensa en el discurso del Sr. Richet (el maestro) al final de la película sobre el amor entre padres e hijos. ¿Cómo serás como padre? ¿Cómo estás criando a tus hijos? ¿Recibirán la misma educación que tus padres te dieron? ¿Qué constituye un buen padre? ¿Y un buen niño?


Discurso final del Sr. Richet, el maestro de La Piel dura, de François Truffaut (1976).


RICHET: Bueno, sé que todos piensan lo mismo, todos piensan en Julien Leclou; Has leído los periódicos, tus padres han hablado de ellos en casa, entre ellos o contigo. Ahora todos se van de vacaciones, y también me gustaría hablarles sobre Julien. Entonces, sobre Julien, no sé mucho más que tú, pero me gustaría darte mi punto de vista. En primer lugar, de acuerdo con lo que me han dicho, Julien será atendido por la Asistencia Social y será colocado en una familia. Dondequiera que esté, obviamente estará mejor que con su madre y su abuela, donde fue maltratado, para decirlo con exactitud, donde fue golpeado. Su madre será "despojada de sus derechos maternales", lo que significa que ya no tendrá derecho a cuidarlo. Creo que, para Julien, la verdadera libertad comenzará alrededor de los quince o dieciséis años, cuando se sienta libre de ir y venir.

 Ante una historia tan terrible como la de Julien, la primera reacción de cada uno de nosotros es compararnos con él. Tuve una infancia dolorosa, al menos mucho menos trágica que la de Julien, menos dolorosa, y recuerdo que tenía muchas ganas de convertirme en adulto porque sentí que los adultos tienen todos los derechos, que pueden dirigir. sus vidas como mejor les parezca. Un adulto infeliz puede comenzar su vida en otro lugar, puede cambiar de lugar, puede comenzar desde cero. Un niño infeliz no puede tener ese pensamiento: siente que es infeliz, pero no puede ponerle un nombre a su desgracia, y sobre todo sabemos que dentro de sí mismo, ni siquiera puede Cuestionar a los padres o a los adultos que lo hacen sufrir. Un niño infeliz, un niño martirizado siempre se siente culpable y eso es lo que es abominable. De todas las injusticias que existen en el mundo, las que golpean a los niños son las más injustas, las más innobles, las más odiosas. El mundo no es justo y nunca lo será, pero debemos luchar por más justicia. Debemos, debemos hacerlo. Las cosas se mueven, pero no lo suficientemente rápido; Mejoran, pero no lo suficientemente rápido.

 Los políticos, las personas que nos gobiernan siempre comienzan sus discursos diciendo: "El gobierno no cederá ante la amenaza", pero en realidad es todo lo contrario, siempre cede a la amenaza y las mejoras se obtienen solo porque Se les exige fuertemente. En los últimos años, los adultos han comprendido y obtienen en la calle lo que se les niega en las oficinas.

Si les cuento todo esto, es para mostrarles que los adultos, cuando realmente quieren, pueden mejorar sus vidas, pueden mejorar su suerte. Pero en todas estas luchas, los niños son olvidados; no hay ningún partido político que se ocupe realmente de los niños, niños como Julian o niños como usted, y hay una razón para ello: que los niños no son votantes. Si le diéramos el voto a los niños, podrías pedir más guarderías, más trabajadores sociales, más de cualquier cosa, y lo obtendrías, porque a los miembros les gustaría tener tus votos. Por ejemplo, podría obtener el derecho de llegar una hora más tarde a la escuela en el invierno, en lugar de correr por la noche.

 También quería decirles que es porque guardo un mal recuerdo de mi juventud y que no me gusta la forma en que cuidamos a los niños que elegí, para hacer el trabajo que hago. ser un maestro. La vida no es fácil, es difícil, y es importante que aprendas a endurecerte para enfrentarla. Atención, no te digo que te endurezca, sino que te endurezca. Por una especie de extraño equilibrio, los que han tenido una juventud difícil a menudo están mejor equipados para enfrentar la vida adulta que los que han sido muy protegidos, muy amados; Es una especie de ley de compensación. La vida es dura, pero es hermosa porque contiene tanto. Basta con ser forzado a permanecer en cama debido a una gripe o una fractura en la pierna para darse cuenta de que queremos estar afuera, caminar, para darnos cuenta de que realmente nos gusta mucha vida

Ahora todos se van de vacaciones, descubrirán nuevos lugares, nuevas personas, y en el otoño todos estarán en la clase alta. Les diré que las clases se mezclarán el próximo año ... y luego verán, el tiempo pasa muy rápido, y un día también tendrá hijos. Entonces, espero que te gusten y que te quieran. A decir verdad, te amarán si los amas; y, si no los amas, ellos diferirán su amor o afecto, su ternura hacia otras personas o alguna otra cosa, porque la vida está hecha de tal manera que uno no puede prescindir de amar o cuidar. ser amado

Listo. Así que, niños, las clases han terminado y les deseo unas felices fiestas.


 Bibliografía


 Cahier de note Ecole et Cinéma sur, Ecole et Cinéma, Les enfants du deuxième siècle.

 Dossier Collège au cinéma, Dossier 47. 

Mz-Salanova. La piel dura. http://www.educomunicacion.es/cineyeducacion/temaspieldura.htm